A lo largo de estas últimas semanas seguro que habéis escuchado cosas sobre Stop Killing Games, una iniciativa popular tan interesante como disruptiva e importante para la industria del videojuego y, en especial, para sus usuarios. En el siguiente vídeo os vamos a explicar todo sobre ella, desde cómo surgió hasta sus objetivos, pasando por las reacciones a favor y en contra que hay alrededor de la misma.

¿Qué es Stop Killing Games?

Stop Killing Games es una iniciativa creada por un grupo de consumidores que, según sus propias palabras, tiene como objetivo "desafiar la legalidad de que los editores destruyan los videojuegos que han vendido a los clientes". Su objetivo es la preservación de los videojuegos tras su retirada del mercado y, por extensión, la protección de los derechos de los consumidores.

¿Cómo surge Stop Killing Games?

Aunque los movimientos en favor de la preservación del videojuego no son ni mucho menos algo nuevo, Stop Killing Games es uno de los que ha recibido mayor atención tanto a nivel mediático como por parte de los usuarios en los últimos años. Su origen data de 2024, cuando Ubisoft confirma el cierre de The Crew, un juego de carreras en mundo abierto para PlayStation 4, Xbox One y PC, y no ofrece ninguna alternativa al mismo.

The Crew era un juego de alto perfil, vendió más de doce millones de copias y se distribuía en las plataformas más populares, como Steam, la PlayStation Store o la Microsoft Store. Y pese a tener una campaña puramente individual, el juego al completo se volvió inoperable tras el cierre de servidores. Esto generó, una vez más, numerosas quejas por parte de los usuarios, que habían pagado el precio completo por un título que ahora veían como literalmente era destruido.

En ese momento el youtuber Ross Scott publicó un vídeo en su canal presentando la iniciativa Stop Killing Games, activando también la página de recogida de firmas y varias peticiones en países como Francia o Reino Unido. En julio de 2024 Scott transforma Stop Killing Games en una petición ciudadana oficial en la Unión Europa, con el objetivo de obtener un millón de firmas para que sea considerada por la Comisión Europea para su debate en el Parlamento, y desde entonces la iniciativa ha ido sumando distintas adhesiones.

¿Qué objetivos tiene Stop Killing Games?

Los principales objetivos de la iniciativa Stop Killing Games son cuatro:

  • La presencia de modos offline que no se vean afectados por cierres de servidores en juegos con campañas para un jugador.
  • Protección legal ante cierres súbitos de servidores que hagan inaccesibles los juegos.
  • Permiso legal para que los usuarios monten servidores privados cuando las empresas dejen de dar soporte a sus juegos.
  • Reconocimiento de la propiedad digital, es decir, que comprar un juego garantice un acceso permanente y que no sea una licencia temporal.

Es importante tener en cuenta que Stop Killing Games no pretende que las empresas mantengan activos los juegos para siempre, con el coste económico y de recursos que ello implica, sino que se garantice su acceso a largo plazo, que no haya restricciones de tiempo y que los usuarios puedan crear sus servidores para mantener los juegos vivos cuando las empresas no puedan o deseen hacerlo.

También es importante considerar que esta iniciativa no exige retroactividad (es decir, que ahora se resuciten juegos ya cerrados), sino que se tomen medidas legales para salvaguardar los derechos de los consumidores de cara al futuro.

¿Qué apoyos tiene Stop Killing Games?

El mayor apoyo de la iniciativa son los más de 1,37 millones de usuarios que han firmado a día de hoy la petición en la página oficial, pero Stop Killing Games también ha tenido un numeroso apoyo por parte de medios, youtubers y streamers. Sin embargo, recientemente hubo una muestra pública de apoyo tan importante como simbólica: la del eurodiputado y vicepresidente del Parlamento Europeo Nicolae Ștefănuță, quien declaró que "apoyo a las personas que iniciaron esta iniciativa ciudadana. La he firmado y seguiré ayudándoles. Un juego, una vez vendido, pertenece al cliente, no a la empresa".

¿Por qué es importante seguir firmando a favor de Stop Killing Games?

Aunque el umbral del millón de firmas necesarias para presentar la iniciativa a la Unión Europea ya se ha alcanzado, los organizadores insisten en que es preferible superar ese número con un amplio margen para evitar sorpresas cuando se certifiquen las firmas. Hasta un 20% de ellas puede ser considerada no válida por duplicidad u otros errores, así que si estás interesado en la iniciativa te recomendamos firmar aunque el millón ya se haya alcanzado. Los organizadores, de hecho, cifran en 1,4 millones el número de firmas necesarias para garantizar que la iniciativa pase la criba sin problemas.

¿Quién está en contra de Stop Killing Games?

Pese a que el apoyo a Stop Killing Games es mayoritariamente positivo, también hay algunas voces en contra. Una de las primeras fue un desarrollador y streamer llamado Pirate Software, que en búsqueda de notoriedad y visualizaciones realizó diferentes vídeos posicionándose frente a la iniciativa con argumentos fácilmente rebatibles. Sus acciones, irónicamente, supusieron al final un importante espaldarazo para Stop Killing Games a nivel de firmas y popularidad cuando Scott publicó un vídeo desmontando las quejas de Pirate Software.

Tras certificarse el apoyo masivo de la comunidad a la iniciativa, la patronal también emitió un comunicado posicionándose en contra. Video Games Europe aseguró que "apreciaba la pasión de los usuarios", pero que "la decisión de cerrar servicios online tiene diversas facetas y nunca se toma a la ligera" y que "las compañías deben poder decidir cuando una experiencia online ya no es comercialmente viable".

La patronal añadía que "los servidores privados no son siempre una alternativa viable, porque las protecciones que introducimos para garantizar la seguridad de los datos de los usuarios, para eliminar contenido ilegal y para combatir el contenido no seguro no existirían y pondrían en riesgo legal a los poseedores de los derechos".

El comunicado, finalmente, incide en que "muchos títulos se diseñan desde cero para ser solo online, y estas propuestas pondrían en peligro la elección de los desarrolladores haciendo que los juegos sean prohibitivamente caros de crear".

¿Son válidas las quejas en su contra?

Uno de los principales puntos de fricción entre la iniciativa Stop Killing Games y las compañías es la referente a los costes que implica. Mientras que los organizadores afirman que serían "triviales", las compañías aseguran que serían altísimos e inasumibles, especialmente para las desarrolladoras más pequeñas. En este aspecto lo más probable es que nos encontremos en un punto intermedio, y la solución sería alcanzar un acuerdo entre ambas partes en una eventual legislación, la cual proteja al consumidor y, al mismo tiempo, sea viable para las empresas.

Otro desacuerdo hace referencia al copyright. Las compañías afirman que lo que pide Stop Killing Games es inviable porque implicaría hacer públicos secretos industriales y código protegido por derechos de autor. Sin embargo, Stop Killing Games en ningún momento pide acceso al código fuente, sino simplemente que haya una hoja de ruta y una planificación para que los juegos sigan funcionando cuando sus responsables dejen de darles soporte o cesen el servicio.

También se ha hablado de problemas con licencias o derechos temporales, pero es importante tener en cuenta que Stop Killing Games no exige que los juegos estén eternamente a la venta, sino que estos funcionen al terminar el soporte. Si hay licencias que implican que un juego deje de venderse a partir de cierto tiempo, como por ejemplo sucede con las bandas sonoras, esto no es un problema porque se puede seguir cumpliendo ese acuerdo, solo se garantiza que quien ya había comprado el juego pueda seguir jugando.

El punto más gris y complejo es, quizás, el de los juegos como servicio o free to play. Aquí puede resultar mucho más difícil que se mantenga su funcionamiento una vez la compañía responsable deja de dar servicio, con lo cual habría que alcanzar un punto medio que satisfaga tanto a desarrolladores como usuarios. En cualquier caso este tipo de juegos suele funcionar a través de microtransacciones, con lo cual se puede argumentar que el consumidor posee algún tipo de derecho de posesión sobre el mismo.

¿Por qué Stop Killing Games es tan importante?

Stop Killing Games es una de las iniciativas en favor de los derechos del consumidor de videojuegos más importantes de los últimos años por varias razones. La primera de ellas es porque aboga por la preservación de los videojuegos, garantizando que estos no sean destruidos y que puedan seguir siendo utilizados en el futuro, evitando que, como por desgracia ya ha ocurrido, queden relegados al olvido.

La segunda razón, y más importante, es que se enfrenta a la actual indefensión del usuario ante las decisiones que toman muchas compañías del sector. A día de hoy el videojuego se vende en una especie de limbo legal en el que no queda claro si al comprar un videojuego estás comprando su propiedad, como ocurre con la mayoría de productos, o una simple licencia temporal de uso que puede ser revocada por la otra parte. Stop Killing Games podría obligar, al fin, a que las autoridades competentes clarifiquen este punto y los derechos de los consumidores de videojuegos se vean protegidos como es debido, tal y como ya ocurre en muchos otros ámbitos.

El éxito de la iniciativa en un mercado tan grande como es la Unión Europea, además, podría empujar a que en otros territorios ganen tracción iniciativas similares y se legisle en favor de sus usuarios.

¿Cuáles son los próximos pasos?

Tras meses en funcionamiento, Stop Killing Games se acerca ahora al final de su proceso de recogida de firmas. Tras ello se validarán y, si como es previsible, se supera el umbral necesario, se presentará la iniciativa ciudadana en el Parlamento Europeo, donde será discutida por los distintos grupos políticos para, si tiene éxito, proponer una legislación al respecto.

Este proceso se alargará meses y puede que años, pero el apoyo y las acciones de la comunidad seguirán siendo muy importantes. Los lobbies de la industria pelearán con uñas y dientes para que esa legislación no salga adelante, con lo cual será de vital importancia que los usuarios sigan comunicando sus quejas a eurodiputados y grupos parlamentarios, así como publicitando cualquier acción.

Dicho todo esto, si todavía no lo habéis hecho os animamos encarecidamente a que firméis la petición. Os dejamos el enlace a continuación para que podáis hacerlo si lo consideráis apropiado:

https://www.stopkillinggames.com