Arc Raiders tiene potencial para dar guerra en el género de los extraction shooter
Cuando tras jugar unas cuantas horas a un juego te das cuenta de que apenas has arañado la superficie es porque algo bueno tiene y aguarda. Es el caso de Arc Raiders, un longevo proyecto que ha tenido alguna que otra metamorfosis en el camino y que tiene la intención de dar el golpe sobre la mesa en el género de los extraction shooter, con la intención de hacer un poco de daño a Escape from Tarkov, rey indiscutible de uno de los estilos de juego que más se ha popularizado en los últimos años.
Lo más curioso de todo es que inicialmente no iba a ser así. Arc Raiders fue uno de los primeros proyectos presentados por Embark Studios, una compañía fundada por Patrick Soderlund, ex de DICE - el equipo creador de la archipopular saga Battlefield, una carta de presentación que sirve de sobra para llamar nuestra atención. El juego se anunció en los The Game Awards de 2021 e inicialmente iba a ser un shooter cooperativo en tercera persona que llegaría bajo el modelo free-to-play. Dos años después, tras muchas dudas, dio un vuelco radical y se convirtió en un extraction shooter PvPvE, que es lo que nos llega ahora mismo con su lanzamiento definitivo como una experiencia premium de pago. El juego ha hecho ya mucho ruido en las experiencias previas al lanzamiento, incluyendo alguna que otra beta gratuita para poner a prueba los servidores. Bajo esa satisfacción general, despega una propuesta que parece tener el techo muy alto, aunque no todos los elementos jueguen a su favor.
El equipo de Embark Studios tiene claro que para llamar la atención necesita elementos distintivos. Uno de ellos es la ambientación; aunque no tiene demasiada incidencia y simplemente es el motivo para que salgamos a jugarnos el tipo en busca de nuevos recursos, la trama de Arc Raiders nos lleva a un futuro lejano en la Tierra, donde misteriosos y letales robots han tomado el control de la superficie, obligando a la humanidad a vivir bajo tierra, motivo por el que los Raiders tienen que salir a la superficie intentando conseguir elementos que ayuden a la subsistencia en una situación así. Bajo este paraguas, la obra luce con una estilo y una ambientación excepcional que dota de personalidad al conjunto, un estilo artístico con reminiscencias a Star Wars que, a su vez, destila personalidad propia mientras lleva la acción por entornos áridos, fábricas abandonadas o sobre lo que otrora eran ciudades de las que ahora solo quedan restos y chatarra.
El otro elemento distintivo y puede incluso que polémico sea la decisión de mantener la idea que tenían inicialmente cuando concibieron el juego, conservando la cámara en tercera persona, algo no demasiado habitual en este subgénero. Hay que decir que esto puede conllevar una adaptación para quienes vengan de propuestas similares, ya que la perspectiva y la acción cambia considerablemente en este punto de vista, y lo que funciona en primera persona probablemente no tenga el mismo resultado de esta forma. La intención de Arc Raiders es ser ligeramente más accesible sin dejar el reto a un lado, para que nuevas personas puedan acercarse a esta forma de jugar que abraza lo colaborativo con la tensión de que en cada partida puede ocurrir lo insospechado.
De esta forma nace una experiencia extraction shooter en la que los jugadores tienen que buscar objetos durante treinta minutos. Para ello tenemos un mapa que nos indica las zonas donde podemos encontrar estos recursos, de distintas categorías, con botines bajos, medios o altos. Claro que, el exterior es una auténtica jungla y el camino no será sencillo: en primer lugar por la presencia de robots, los mencionados Arcs, enemigos controlados por la máquina cuya finalidad va mucho más allá que la de aumentar nuestro contador de bajas o la de conseguir recursos de forma sencilla. Son bastante peligrosos, porque pueden aparecer por tierra, pero también sobrevolando la zona o hasta custodiando las fábricas o almacenes donde más recompensas jugosas podemos encontrar. La presencia de estos peligros de hojalata resulta bastante refrescante, porque por lo general en este tipo de juegos los enemigos suelen tener forma humana y esto marca un punto diferencial en la experiencia, y funciona acorde a su ambientación.
Por supuesto, aquí entra en liza la parte PvP de Arc Raiders, donde habrá otros jugadores tratando de conseguir las mismas recompensas que nosotros. Puede que haya partidas en las que no nos topemos con nadie, pero siempre se mantiene la tensión y la incertidumbre por encontrarnos de frente con otro escuadrón que pueda saquearnos y se quede en un instante con lo que tanto nos ha costado conseguir. Resulta emocionante escuchar disparos en la distancia y pensar en como otros se están batiendo el cobre o, incluso, aprovechar ese revuelo como una ventaja táctica para acudir a un lugar u otro. Para fomentar los encuentros también ocurren algunos eventos aleatorios, con los que caen del cielo balizas con materiales que querremos tener. Si todo se produce para la refriega, tenemos enfrentamientos que apuestan por lo táctico y que nos fuerzan a tirar de ingenio aprovechando las armas que tengamos equipadas, que las hay de varios tipos, así como otros items, entre los que no faltan escudos, granadas o hasta desfibriladores para ayudar a los compañeros en caso de reanimación.
De hecho es emocionante ir por ahí caminando y escuchar disparos a lo lejos, consigue transmitir una sensación de tensión constante porque puedes encontrarte con alguien que te fastidie. Esto lo refrenda un correcto diseño de escenarios que, si bien puede parecer demasiado extenso y hay varias porciones de terreno de pura transición, lo cierto es que las zonas calientes lucen de forma fantástica, añadiendo tanto recovecos para parapetarnos como estructuras verticales a las que podemos acceder y que pueden ser diferenciales para resultar victoriosos. El objetivo final, claro, es el de escapar por uno de los puntos de evacuación, ya que hay varios y se van cerrando progresivamente. De cada escuadrón dependerá saber cuándo compensa marcharse, si antes con lo que se haya logrado cosechar o apurar hasta el final, donde el premio puede ser mayor, pero también la decepción, ya que otros equipos han podido tener la misma idea. Aquí, al ser derrotados en una partida se pierde absolutamente todo, incluyendo el equipamiento con el que comenzamos la misión. Una dualidad entre temor y recompensa que consigue que cada partida resulte emocionante.
Al llegar a la base en Speranza, hay una parte de gestión realizada con un menú diseñado para que no se invierta demasiado tiempo en esto y acudamos al tendero que necesitemos para vender, comprar nuevo equipamiento o mejorar las habilidades del personaje, desbloqueando opciones que faciliten un poco la tarea en la siguiente incursión. Todavía es pronto para determinarlo, pero en las sesiones de juego que hemos tenido no ha aparecido la sensación de que obtiene más ventaja quien pague para ello, y si bien hay opciones para un avance más ligero pasando por caja todo parece bien medido para generar nuevos alicientes entre partida y partida, dejando la sensación de una experiencia justa.
Ahora solo le queda ver cómo ejecuta Arc Raiders su plan con el paso del tiempo, tras dejar una buena sensación en los primeros compases. Debe mantener ese complejo equilibrio en el que se ofrecen alicientes y se es justo, conservando la frescura que aporta a los extraction shooter. Es una propuesta que necesita de jugadores y el boca a boca puede beneficiar, ya que es una experiencia divertidísima jugando en equipo Parece el plan perfecto para reunirse en compañía por las noches y hacer que pasen las horas, aunque también es posible que la próxima llegada del lanzamiento de la versión 1.0 de Escape from Tarkov desmonte algunos planes. La batalla ha comenzado.









