Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 parte de la inmejorable base de 1+2, pero se queda un peldaño por debajo en el mimo hacia el material original.

La mecánica de los “Aterrizajes chapuceros” en los Tony Hawk sirve como recordatorio de que hay que dejar algo más de tiempo para clavar los combos. Si nuestro último truco está demasiado cerca del suelo, recibimos una penalización que es más una advertencia que un castigo: 500 puntos en un combo de varios cientos de miles no es reseñable, pero el juego nos señala así de que hemos estado cerca de la caída. En este análisis voy a escribir sobre bastantes aspectos negativos de Tony Hawk’s Pro Skater 3+4, pero antes incluso de empezar quiero dejar claro que es algo parecido a uno de estos aterrizajes; aunque el trabajo ha sido excelente, la finura en los pequeños detalles le ha alejado de un resultado impecable.

Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 es un remake de la tercera y la cuarta entrega de la saga de juegos deportivos desarrollados por la desaparecida Neversoft. Los títulos originales, publicados en 2001 y 2002 respectivamente, se convirtieron en dos de los videojuegos con mejor recepción crítica de su momento por méritos propios y marcaron el camino a seguir para la saga durante años.

THPS3 introdujo como principal novedad el Revert, un movimiento que permite continuar el combo tras aterrizar en un quarter-pipe o half-pipe. Para quien no haya jugado puede parecer un añadido menor, pero permite alargar muchísimo más nuestros combos, especialmente en combinación con el Manual de THPS2. Es la pieza final del puzzle a nivel jugable: a partir de aquí la saga experimentaría con formato, con tono y con estructura, pero nunca veríamos un añadido mecánico tan importante a la hora de definir el movimiento y los combos.

THPS4, por su parte, exploró una nueva fórmula para los niveles. Si THPS3 es la culminación del estilo de los juegos originales (niveles de 2 minutos cargados de objetivos), en THPS4 vemos por primera vez cómo estos niveles se convierten en diminutos mundos abiertos donde no tenemos límite de tiempo para cumplir las metas de cada nivel. Este cambio conduciría de forma inevitable a un cambio de paradigma en la saga que conduciría a la serie Underground, abandonando el formato de los niveles de 2 minutos.

Sin embargo, THPS 3+4 obvia por completo este aspecto fundamental y recupera el límite de tiempo. La decisión de convertir Tony Hawk’s Pro Skater 4 en un pack de niveles del 3 es inexplicable. Para entender este juego y su grandísima influencia en futuras entregas de la saga se debería haber respetado la estructura original, con niveles abiertos sin límites de tiempo. Introducir el clásico límite de dos minutos resulta además molesto en los objetivos donde se aprovechaba la ausencia de tiempo para exigir un poco más de precisión, e incluso se tiene que añadir nuevos niveles para la ocasión para que encajen en la estructura antigua. El Parque Acuático y el Pinball, introducidos a mitad y al final de THPS4 respectivamente, tratan de mostrar un acercamiento ligeramente distinto al diseño de niveles, marcadamente más vertical en el caso del Parque y con muchos elementos móviles en el Pinball. No logran el carácter icónico de otros niveles del título original, pero son experimentos divertidos que podrían señalar el posible camino de una nueva entrega de la saga.

El trabajo de 3+4 no es solo recuperar dos juegos tan queridos como aclamados, sino de continuar el camino dejado por los excelentes remakes de las dos primeras entregas. En mi análisis de Tony Hawk’s Pro Skater 1+2 hablé largo y tendido de los motivos por los que este juego me parece uno de los mejores remakes existentes. Respetuoso con el material original pero sin miedo a introducir pequeñas novedades, en 1+2 se notaba un cariño especial de Vicarious Visions por una saga en la que había trabajado previamente por recrear dos juegos monumentales con toda clase de opciones para novatos y veteranos. El siguiente paso lógico parecía ser un remake de los dos siguientes juegos o incluso alguna nueva entrega.

Con todo esto encima de la mesa, el cambio de desarrolladora sigue pareciendo algo inexplicable. Vicarious Visions desarrolló uno de los mejores remakes de este medio; su premio fue perder su identidad para convertirse en Blizzard Albany, un estudio de apoyo del que ni siquiera sabemos hasta qué punto puede haberse visto afectado por las numerosas oleadas de despidos en Activision y Blizzard desde la compra por parte de Microsoft. Iron Galaxy hace un buen trabajo siguiendo su senda, pero es bastante derivativo y no es ni de lejos suficiente como para igualarse al trabajo de Vicarious Visions en 1+2.

La banda sonora es un tema que me parece sintomático de mis problemas con 3+4. Si la tomo en conjunto, me parece una banda sonora genial: contiene temas de algunos de mis grupos preferidos (King Gizzard, Idles, Wavves), me ha permitido descubrir grupos que no conocía (Cold Cave, Starcrawler) y contiene clásicos de los originales (Ace of Spades de Motörhead). Dicho esto, el último punto ha sido descuidado en gran medida con respecto a 1+2; únicamente 10 temas de 60 aparecían en THPS3 o THPS4. Más allá de ausencias que me hayan dolido a nivel personal (Blitzkrieg Bop de los Ramones), no se aprecia el gran mimo de los primeros remakes, que sí supieron encontrar el equilibrio entre conseguir todos los temas posibles de las bandas sonoras que marcaron una época al mismo tiempo que abrían los horizontes musicales de la serie.

Tony Hawk Pro Skater 3+4 patina en los detalles Ver en YouTube

Volviendo al párrafo inicial: entiendo que los aspectos de los que me quejo no suponen más que un “Aterrizaje Chapucero”, porque el resto de aspectos que veía geniales en 1+2 se mantienen. Sigue siendo un remake muy fiel que nos permite jugar por pura memoria muscular a dos títulos que siguen siendo de lo mejor que hay en el género más de dos décadas después. Combina un diseño de niveles a prueba de balas, mecánicas pulidas al extremo y toneladas de humor con una facilidad pasmosa. Son 500 puntos menos para un combo espectacular.

Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 trae al presente dos excelentes videojuegos de deporte, de lo mejor de su género, con un pelín menos de éxito que el anterior recopilatorio. La base es impecable y en lo esencial está a la altura de las expectativas, con Iron Galaxy siguiendo la ruta marcada por Vicarious Visions. Los elementos que no están a la altura quizá sean menores, pero en este tipo de detalles es donde se traza la línea entre un remake prácticamente perfecto, como fue 1+2, de uno que “solo” es genial, como es el caso de 3+4.